Del árbol a la mesa: el viaje del aguacate Hass

Del árbol a la mesa

El aguacate Hass ha pasado de ser uno de los cultivos más exóticos, a una de las frutas más populares en su tipo. Sí, el aguacate es una fruta. Y el viaje de un aguacate Hass, del árbol a la mesa, es una maravilla de la naturaleza que combina un cultivo cuidadoso, un manejo delicado y una atención meticulosa al proceso de maduración.

El resultado es un sabor único a mantequilla y una textura cremosa que ha convertido al aguacate Hass en el rey de los aguacates.

¿Sabías que?

Más del 95% de los aguacates que se consumen en Estados Unidos proceden de los árboles de la variedad Hass que crece tanto al norte como al sur de la línea del ecuador, lo cual asegura un abundante suministro durante todo el año.

Se trata de un crecimiento meteórico de una planta que no existía hace nada más que un siglo.

El nacimiento del aguacate Hass se produjo, básicamente, como resultado de un golpe de suerte.

Rudolf Hass, un cartero de California y horticultor amateur, adquirió y plantó tres semillas de aguacate en 1926. Una de ellas creció dando un fruto nunca antes visto.

La cáscara de este nuevo tipo de aguacate presentaba pequeños hoyuelos y era más gruesa que la de la mayoría, y su color cambiaba del verde a un negro violáceo a medida que maduraba.

Actualmente, cada aguacate Hass es un descendiente directo de lo que terminó por llamarse “Árbol Madre.”

Debido a que sus ramas se utilizaban para hacer crecer más aguacates Hass, en lugar de plantar una semilla. Los horticultores descubrieron así que injertando pequeños tallos en una planta semillero de otro tipo de aguacate se podía obtener un árbol que madura más rápido y que produce más frutas que uno creado a partir de una semilla Hass.









De la flor a la fruta

Los árboles Hass crecen en regiones con una adecuada combinación de suelo rico en minerales, mucho sol y clima templado (humedad moderada, noches frías y días cálidos). Un árbol puede medir entre 15 y 30 pies de altura, según la región donde crezca y las prácticas hortícolas utilizadas por los propietarios de los respectivos huertos.


Maduradas a la perfección

Las frutas de los árboles Hass deben recolectarse manualmente y con suavidad. A fin de arrancar la fruta del árbol, los trabajadores cortan cuidadosamente el tallo del aguacate utilizando una podadora de altura para llegar hasta los aguacates que están fuera de alcance. La podadora tiene una cesta o bolsa incorporada que recoge las frutas evitando que se caigan al suelo y se golpeen.

A continuación los trabajadores colocan las frutas en cajones que llevan lo antes posible hasta las plantas de empaque. El tiempo resulta clave puesto que, tan pronto como el aguacate se corta del árbol, empieza a madurar.

El control de la etapa de maduración es crítico a fin de asegurar que los aguacates lleguen a los supermercados y a las cocinas de los restaurantes en su punto perfecto de maduración.

Las temperaturas cálidas aceleran la maduración; para desacelerar ese proceso en la planta de empaque, los aguacates deben atravesar rápidamente uno de dos procesos. Algunas plantas de empaque los colocan en contenedores de agua fría, lavando así los aguacates mientras reducen su temperatura. Otros, en cambio, se enfrían en salas especiales donde se utilizan máquinas para cepillar el polvo del campo de la piel del aguacate.

Una vez limpios, las frutas se clasifican por tamaño y se colocan en cajas de cartón. De este modo, los aguacates Hass quedan listos para su despacho y todo ello en menos de un día después de su recolección.

La mayor parte de ellos se cargan rápidamente en camiones refrigerados que los transportan hasta su destino final. Según la distancia, los aguacates Hass generalmente llegan a las tiendas, restaurantes y otros establecimientos de comidas al cabo de dos o cuatro días.

Y después de uno o dos días más, la mayor parte de ellos ya están maduros y listos para comer.

¡Buen Provecho!